CARAVAN PALACE en el Razzmatazz 01/12/2016

Photo by Andrea Membrado

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La programación del Cruïlla de Tardor ha sido acorde al festival del verano que le ha dado vida. Una elección ecléctica y acertada que el pasado jueves nos citó con Caravan Palace. Los franceses colgaron un sold out rotundo en la sala Razzmatazz que fue llenándose paulatinamente hasta no dejar casi hueco ni para bailar. Porque si algo tiene Caravan Palace es eso. Imposible no moverse con sus ritmos.

Poco después de las nueve de la noche y aún con con fans entrando en la sala, la banda saltó al escenario. Y allí empezó todo. Con uno de los temas de su último disco, Cómics que dió pasó a Lone Digger, una canción que hipnotizó nuestros cuerpos y nos puso a todos a brincar. Zoe Colotís empezó su despliegue de bailes cabareteros, sonrisas pícaras y derroche de energía. Caravan Palace interpreta a través de gran multitud de instrumentos, pero su vocalista, es indudablemente, el mejor de ellos.

Cuando la banda nos deleitaba con Midnight, un error en el sonido, nos sorprendió a todos pero la banda continuó impasible con la actuación, menos Zoe, que dramatizaba cómicamente el momento con gestos y caras.

Photo by Andrea Membrado

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Caravan Palace siguieron interpretando temas de su último disco, alternados canciones de sus anteriores cómo Panic, Clash o 12 juin. Un repaso a su discografía que hizo las delicias de los fans acérrimos de ritmo. Los franceses cerraron con Brother Swing hora y media de guitarras, clarinetes, violines, contrabajos y samples de swing.

Es un hecho que Caravan Palace son los reyes del electro swing. Y una vez más lo demostraron en el escenario, con un público que no paró de liberar movimiento y júbilo ante el espectáculo.

 

Anna Castro C.

OCEAN COLOUR SCENE en la Sala APolo 01/12/2016

Photo by Xavi Torrent

Photo by Xavi Torrent

Se cumplen 20 años de aquel Moseley Shoals, un discazo que en plena efervescencia juvenil y en modo esponja con la música, muchos disfrutamos hasta la saciedad. Un álbum lleno de momentos mágicos y de singles que convertía a Ocean Colour Scene en el punto de mira de la música británica.

Así siguió durante muchos. Se convirtieron en una de esas máquinas de éxitos que de alguna manera cayeron en el olvido.

Ahora, con el 50% de la formación original, Oscar Harrison era sustituido anoche por un problema de espalda, la banda defendía las canciones de su disco estrella con un Apolo prácticamente lleno de cuarentones, entre los cuales me incluyo y aplaudo la falta de testosterona en un concierto, para abrir con Day Tripper, curiosa elección que a pesar de estar en la edición de luxe del álbum, pero no dejaba de ser un himno de los de Liverpool.

A partir de ahí se desata la catarata de éxitos con The Riverboat Song y The Day We Caught the Train en las que Simon Fowler a pesar de haberse comido a dos personas a la vez, intenta marcarse bailes imposibles que nos hacen ver lo tristemente inexorable que pasa el tiempo.

Así fueron cayendo los mejores hits de los OCS con The Circle, Better Day, o Policemen and Pirates que por momentos nos hacían regresar a una etapa en la que todo era mejor, incluso la propia banda. Se echó de menos I Need a Love Song.

Photo by Xavi Torrent

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Cierto es que estos cincuentones no han parado por completo, pero hay temas que se notaban desengrasados y es que posiblemente estar más de 20 años sin tocarlos, puede pasar factura.

Nos hacemos mayores y lo de ayer, aparte de ser un concierto más que correcto, no dejó de ser una reunión y un regalo para hacernos viajar a un momento muy particular de nuestra vida en el que yo mismo me habría plantado.

Nostalgia a flor de piel.

CONVERSACIONES CON LA HABITACIÓN ROJA

entrevista

Pocas horas antes de que “La habitación roja” tocara en la Sala Zero de Tarragona, su cantante Jorge Martí nos recibe en el mismo local para mantener una entrevista que, visto ahora en la distancia, es un regalo tanto como para el que la realiza como para el lector.

Jorge es un hombre al que se le nota una cultura y una manera de ver las cosas tranquilas, sin estridencias, y que hace que cada una de sus respuestas sea escuchada con mucha atención y disfrute.

El amable y siempre eficiente personal de la sala Zero nos cede una sala en la planta superior para que el ruido de las pruebas de sonido no nos molesten. Todo un detalle de la gente de esta sala, ya veterana, pero que no pierde fuerza.

CC: Lo primero es felicitaros por 22 años de carrera. El hecho de que sigáis teniendo una parroquia bastante fiel…

LHR: No sólo se ha mantenido: la verdad es que tenemos más público que al principio. ¿Sabes qué pasa? Que yo creo que normalmente la gente tiende a idealizar el pasado, de manera que grupos como nosotros que llevamos muchos años hay gente que tiende a decir “NO, SI CUANDO MOLABAN ERA ANTES QUÉ TAL Y QUÉ TAL…”.

Y realmente nos hace gracia porque el mejor momento del grupo es el actual, sin ningún tipo de duda, y a todos los niveles. Y mucha gente que reivindica épocas pasadas del grupo, pues musicalmente estuvieron bien, pero realmente venía menos gente a vernos. Y bueno, no hemos tenido épocas en las que hayamos tenido más éxito de público que el actual. En realidad la tónica ha sido a ir siempre a mejor.

CC: Con los 21-22 años que lleváis de carrera ¿qué significa ver que desde hace unos 10-11 años han aparecido otros grupos que, aunque sea un poco, creo han sido inspirados en vosotros?. Vetusta Morla, New Raemon… Grupos que -seguramente- la música que hacen ha sido un poco inspirada en la vuestra. Sois, por decirlo de alguna manera, una especie de padres. ¿Cómo lo veis vosotros?

LHR: Bueno, yo que creo que es normal. La gente más joven escucha lo que hay, y toma como referentes lo que le gusta… y no sé si en este caso estos artistas se habrán inspirado en nosotros, pero sé de buenas guentes que otros sí lo han hecho….

Y realmente para nosotros es algo bonito, pues en nuestro momento también nos inspiramos en una serie de grupos que nos han mostrado un poco el camino. Y, a veces, ya no tanto a nivel musical, sino como inspirarte a nivel de filosofía de grupo, de una línea a seguir, de todas estas cosas. Está bien que haya gente que te reivindique, que haya gente que se deje guiar por ti, y creo que realmente somos un grupo que ha tenido una carrera muy coherente, fructífera, y que todavía sigue teniendo ilusión y retos por delante. Y eso es lo que hace que desde fuera se nos vea con esos ojos en muchas ocasiones.

CC: Hoy tocáis en la Zero. Has visto que es una sala pequeña, con un público muy cercano. Estáis acostumbrados, en verano, a festivales. Unos festivales que, muchas veces, están incluso desmadrados en cuanto al público. ¿Vosotros como grupo cambiáis el chip según tocáis en un sitio o en otro?

LHR: Bueno, si tocas en una sala, lo que pasa es que tienes más tiempo para tocar: puedes hacer un repertorio más versátil y más variado. Creo que en los festivales el público está encendido, a tope. Y tienes 45 minutos (1 hora a lo sumo) para tocar. Entonces intentas ir al grano, intentas tocar las canciones que mejor funcionan en directo, las canciones más directas…

Yo creo que son diferentes formatos. Hemos aprendido. Antes, por ejemplo, nos daban pánico los festivales, estábamos muy nerviosos, había mucha gente, no había prueba, no te sentías cómodo y nos costaba mucho. Pero hoy en día hemos tocado en infinidad de festivales, y es un formato que nos gusta, lo disfrutamos a tope ahora.

Cuando ahora ha venido la gira de salas, pues lo mismo. Es chulo lo de las salas, es guay… O sea, tienes a la gente cerca, puedes mirar a la gente a la cara. Después del concierto la gente puede saludarte, somos nosotros mismos los que vendemos los discos, estamos ahí con la gente y tal, y eso es reconfortante. No sé, yo creo que no tenemos que quedarnos con una u otra cosa. Está bien poder hacer ambas y, bueno, tenemos suerte de que nos llamen para tocar en muchos festivales: creo que no a todo el mundo le pasa y más después de llevar tantos años…

También tenemos suerte de poder seguir girando, que girar es algo que cuesta bastante dinero. Es difícil vender entradas, y también los festivales hacen mucho por la música, para que seas conocido. Y también es verdad que afectan al circuito de salas, sin lugar a dudas, si puedes ver a 100 grupos por 35 euros…

CC: ¿Es más un consumo rápido?

LHR: Pues sí, la verdad es que sí. Disfrutar, disfruto ambos formatos, pero sí que es verdad que nosotros venimos de las salas: aquí es donde empezamos y donde acabaremos, creo… Nosotros nunca hemos querido de dejar de tener contacto con las giras de salas y es algo que vamos a seguir haciendo.

CC: ¿Vosotros intuís cuando vais a tener un buen concierto?

LHR: Bueno, sí que hay veces en los que se respira un ambiente en el grupo y todo va rodado, tienes buenas vibraciones y crees que va a salir todo bien. Luego puede pasar o puede no pasar… Pero en general creo que hemos llegado a un punto en que el peor concierto que podamos dar hoy en día es mejor que el mejor que hacíamos hace 10 años… Por lo general estamos bastante enchufados e intentamos disfrutar. También creo que el hecho de ser mayores hace que seamos conscientes del privilegio que es poder hacer lo que te gusta y también somos conscientes del paso del tiempo y que no vas a poder hacer esto siempre. Entonces sí que te aferras a los conciertos, a esos momentos, y los disfrutas al máximo.

CC: He estado repasando vuestra discografía. Desde los tiempos de – por ejemplo – “Nunca ganaremos el Mundial”, que creo coincidió un poco con la época en que empezó a ponerse de modo el concepto indie. Ahora, cuando escucho -sobre todo- “Sagrado Corazón” veo mucho cambio. Da la impresión que os habéis ablandado, que sois más comerciales. No sé si ha sido algo consciente…

LHR: Si uno se fija, disco a disco hay cambios. “Fue eléctrico” es un disco que tiene canciones comerciales pero también tiene canciones más cañeras que cualquiera de “Nuevos tiempos”… No hemos cambiado tanto de 4 años a esta parte, pero sí que es cierto que “Nuevos tiempos” es un disco que grabamos prácticamente en directo, en un estudio analógico con un productor como Steve Albini… “Universal” fue un disco muy preciosista, con muchas guitarras acústicas, cuerdas y tal. “Fue eléctrico” fue un disco en el que pretendíamos que todas las canciones sirvieran para empezar en un concierto. Que tuvieran esa fuerza, y creo que lo conseguimos…

Luego intentas cambiar, y este último disco tiene una producción bastante más moderna. Hemos probado cosas que nunca habíamos hecho, como canciones un poco bailables. Después también hemos ido a los extremos: hay dos o tres baladas que son como muy preciosistas, también buscando, casi diría, “la canción ligera española”…

El disco del que tú hablas es un disco muy crudo, sonido bruto sin concesiones. No sé, quizás volvamos a transitar por esos caminos en el futuro, pero ahora mismo esto es lo que nos apetecía y creo que La habitación roja puede cambiar a nivel de producción, pero el esqueleto y las intenciones son las mismas siempre.

CC: No es un cambio para ganar público ni para entrar en un tipo de listas musicales…

LHR: No. De hecho nosotros somos un grupo que nunca ha sonado en las radios comerciales… siempre hemos sido un grupo independiente y hemos trabajado con gente con la que nos llevamos bien, que nos cae bien. Gente que es muy profesional y muy competente… Intentamos complacernos a nosotros mismos, hacer lo que nos gusta. Y, bueno, también nos gusta alguna música comercial de algún tipo…

Pero bueno, yo lo que creo que prevalece es la esencia del grupo… buscar la belleza, hacer canciones atemporales que perduren en el tiempo. Buenas melodías, buenas guitarras… No sé, nos gustan las canciones bonitas por encima de otras etiquetas, ya sean hechas con guitarras y con rabia o hechas con un piano y orquesta.

CC: En este nuevo disco, me ha llamado la atención “You gotta be cool”… Parece una crítica o burla a cierto tipo de público. Me refiero a la etiqueta de cierto público que sólo va a ver un grupo porque sea indie, porque sea alternativo. Realmente lo que les pongan les da igual. Da la impresión que la canción va un poco por ese camino. Es la duda que tenía…

LHR: No, qué va… Es un intento de hacer una canción que no parezca La habitación roja… Fue una cosa espontánea: es una canción que yo hice para mis hijas. Mis hijas tienen 9 y 10 años, escuchan música comercial y normalmente les parecen aburridas las canciones que hacemos. Yo tenía ganas de hacer una canción que a ellas les guste bailar.

CC: Pero igual porque sois más grupo de letra que de música. ¿Le daís más importancia a la letra que a la música?

LHR: No, no. Le damos importancia a las canciones, y las canciones son letra, música… A las letras por separado, o la música por separado creo que les faltaría algo. Entonces, en ese sentido creo que para nosotros las canciones son música y letra. Escribes una historia y luego la música, que es capaz de llevar esa historia a otros sitios. Creo que las canciones son una suma de letra y música, del intérprete y el oyente, y entre todos se establece una relación.

Y nada, esta canción ya te digo que ha sido un ejercicio de estilo: intentar hacer una canción que no sea tan profunda y sentida como las que hacemos normalmente… Creo que es una canción que no hay que buscarle más pretensiones que las de entretener, creo que esa era la idea.

Cuando llevas 20 años como banda puedes permitirte el experimentar y olvidarte un poco del “qué dirán”. Obviamente, creo que hace 20 años nos habría dado miedo hacer algo así…. Creo que es la típica canción que le gusta más a la gente que no nos conoce. Es una canción que la escuchas, y es bonita, agradable, fresca, bailable…. Pero si estás esperando una canción como “Posidonia”, “No deberías” o “Los tiempos románticos”, obviamente no tiene nada que ver.

CC: Escuchando el último disco, la canción “Nuestro momento” es muy bailable. Todo el disco en general no se parece en nada a los primeros. Hay grupos que suenan igual el primero que el último disco que hagan. ¿Cómo lo hacéis para manteneros tan frescos? Sin jugar sobre seguro, sin un colchón de seguridad…

LHR: Somos gente inquieta… Lo importante para nosotros es tener un discurso coherente que suene a nosotros, pero dentro de esas “revoluciones tranquilas” que hacemos, entre disco y disco buscamos una coherencia a la vez que buscamos que haya cambios. Y los cambios son para mantener la ilusión, la chispa, para pasárnoslos bien, para probar cosas nuevas.

Entonces escuchas otros grupos, escuchas como cambian, te fijas en ello y tú intentas seguir esos caminos. Yo creo que es importante ilusionarte, emocionarte con lo que haces. De lo contrario, uno se va desgastando por la costumbre de hacer siempre lo mismo: va perdiendo esa ilusión y esa pasión que yo creo que es necesaria para subirse al escenario o grabar un disco.

CC: Es valiente por vuestra parte, hay grupos que suenan igual ahora que hace 20 años. Al público ya le va bien, pero no te van a sorprender…

LHR: En nuestro caso, ya te digo que no lo hacemos por ser valientes. Lo hacemos… pues no sé, por cierto egoísmo incluso, lo hacemos porque nos mola cambiar, nos divierte, nos apetece, nos refresca, nos renueva… Igual que ahora que hemos ido a tocar a Latinoamérica: estuvimos en México en agosto y ahora hemos estado en Chile. Pues son esos nuevos retos que te ilusionan. Por eso cambias de estudio, cambias de productor, cambias de equipo, haces cambios en aras de seguir siendo La habitación roja. Fíjate, es curioso porque al final buscamos que haya una coherencia y un sonido propio.

CC: Dejemos un poco el tema “Sagrado corazón”. Este año ha habido muchas pérdidas musicales. Si te dieran la ocasión de recuperar alguna para poder hacer un tema, colaboración o simplemente aprender algo observando… ¿A quién elegirías y a quién no, y no por simpatía, sino como músico?

LHR: Hombre, como músico no cabe duda que David Bowie… Luego a nivel filosófico, de vida, de personaje, de sensibilidad, de elegancia, pues Leonard Cohen me fascina. Es una persona que me encanta como escribe, como habla, como canta, como vive… no sé, como se relacionaba con la gente. Una buena persona. Me gustaría, el día que me muera, ser recordado como una buena persona ante todo.

CC: De los músicos actuales, ¿tenéis alguno favorito? Que si hubiera la posibilidad os gustaría colaborar con esa persona, o un tema que escuches y pienses “ostia, es el típico tema que nos gustaría haber compuesto”

LHR: Sí, bueno, esto pasa continuamente, no sabría decirte ahora mismo. A lo mejor escuchas una canción de MGMT, Tame Impala… Siempre hay canciones que, afortunadamente, te transmiten las ganas de ponerte a crear.

Siempre que he ido a conciertos, me gustan los artistas que cuando voy a verlos estoy deseando ir a casa y hacer una canción. Cuando no tenía banda, veía tocar a un grupo y me decía: “joder yo quiero tener un grupo”. Yo recuerdo ver a Sonic Youth en el documental “The year punk broke” y salían en gira con Nirvana y Babes in Toyland. Los veías tocando y pensabas “ufff… yo quiero tener un grupo y hacer eso”. Esos son los grupos que molan.

CC: ¿Crees que hay una masificación musical? Quiero decir que, hoy en día, cualquiera monta un grupo. Entras en cualquier plataforma musical y cada semana hay 30 grupos nuevos. ¿Crees que perjudica la calidad?

LHR: No, yo lo que creo es que eso es bueno: que haya muchos grupos es bueno, quizás lo que pasa es que antes era muy difícil llegar a grabar, a editar algo. Hoy en día está al alcance de cualquiera, entonces a lo mejor no hay ese filtro que había antes, que para poder llegar a grabar a editar se suponía que tenías que llegar a un nivel, a una calidad… Hoy en día cualquiera se graba y sí que es verdad que ves a mucha gente que no tiene la capacidad crítica para darse cuenta de que lo que está haciendo no tiene la calidad suficiente o no tiene ese algo especial que es necesario para destacar. Pero a mí que la gente haga canciones y toque, me parece genial.

CC: Si volviérais a empezar, teniendo en cuenta que es muy fácil sin tener calidad poder pillar un atajo, tipo reality, tipo concurso. ¿Lo haríais o sería traicionaros un poco?

LHR: No, no creo. Eso es otra disciplina para nosotros… otro deporte, otro tipo de historia. Mira, tenemos una canción que se llama “Segunda oportunidad” que habla de que si volviéramos a nacer, volveríamos a hacer lo mismo -y de la misma manera- para llegar a donde hemos llegado.

CC: No cojeríais atajos…

LHR: No, es que yo estoy muy orgulloso del tipo de carrera que hemos seguido, que ha sido ejemplar en el sentido de unos amigos que ahorran, se compran un instrumento, ahora aprenden a tocarlo, se juntan y forman un grupo con sus ahorros. Graban una maqueta, la presentan a un concurso, lo ganan, con el dinero que ganan graban otra, lo mandan a diferentes compañías, una contesta, entonces sacan un single, hacen los primeros conciertos, una gira y tal. Y esto nos ha llevado a estar donde estamos. Entonces yo creo que hemos pasado por cosas muy bonitas, nos hemos pegado unas palizas de miedo y hemos trabajado mucho. No cambiaría nada. Sé que hemos cometido algunos errores y hemos hecho cosas que a lo mejor no deberíamos haber hecho, pero tengo la conciencia tranquila. Sé que las hicimos porque en ese momento pensamos que era lo correcto o era lo único que podíamos hacer.

CC: ¿Dónde os veis de aquí 20 años musicalmente hablando? ¿Os da miedo que entonces sigáis pensando que tenéis la misma capacidad o energía de ahora y acabéis siendo una caricatura sin ser conscientes?. Es decir, tú vas a conciertos de ciertos grupos ya legendarios y en algunos piensas “estos hace 20 años realmente valían”. ¿Os da miedo eso?

LHR: No. Creo que haremos canciones dignas y las defenderemos con dignidad, acordes a nuestras aptitudes físicas y mentales. Me veo perfectamente tocando como lo hacen Neil Young o Bob Dylan. Gente a la que admiro y que son superclases. Yo veo a Santiago Auserón tocando y me gusta como lo hace. Y lo hace genial…

Y ¿por qué no? Yo tengo 44 años y creo que voy a tocar y cantar hasta que pueda. También es el público el que te tiene que permitir el hecho de que tú puedas desarrollar tu carrera y tocar. Obviamente, si la gente te da la espalda, habrá que tocar en casa…

CC: Media hora después de haber empezado nos despedimos. Me pide disculpas por tener que ir a seguir con las pruebas, y yo le doy las gracias. Por una clase de cómo enfocar una carrera y por una charla mucho más que interesante.

En menos de 3 horas empieza el concierto. Y sí, mis intuiciones eran correctas “Fue un gran concierto”…

 

Enrique Menéndez

LA HABITACIÓN ROJA EN LA SALA ZERO DE TARRAGONA

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Siempre se agradece que un grupo ya consolidado en el panorama musical visite tu ciudad. Siempre se agradece que durante más de dos horas uno/a se sienta como un niño con zapatos nuevos. Siempre se agradece ver que al público se le respeta, se le mima, no son sólo los que han pagado una entrada. Así que muchas gracias por una noche de 25 de noviembre que podría titularse “Fue un gran concierto “

El concierto de “La habitación roja” se esperaba con ganas. La cola que había en la entrada de la “Sala Zero” era superior a lo habitual. Formada por un público que podía moverse en una franja de 25 a 50 ya que estamos hablando de un grupo con más de 20 años de trayectoria, la noche prometía.

Y así fue como con un ligero retraso la banda de Jorge Martí abría el fuego con “Ahora todo es posible”. Con una sobria puesta en escena empezaban dos horas y pico de tablas, muchas tablas. Porque como la perfecta maquinaria musical que son todos estuvieron al nivel que se le puede pedir a un grupo con tanta trayectoria. Jorge poco a poco moviéndonos el alma y el cuerpo para que no paráramos quietos, mientras grandes éxitos como “La segunda oportunidad”, “Posidonia” y compañía iban visitando nuestros ojos y nuestros oídos.

Las guitarras mandaban y bastaba con mirar a la cara de Jorge Martí para darse cuenta de que lo estaba disfrutando casi tanto como el público. Jose Marco no daba mucho respiro a la batería y Marc Greenwood en el bajo parecía concentrado en la misión de ofrecer la mejor versión de sí mismo (y lo conseguía). Los otros dos miembros del equipo Jordi Sapena y Pau Roca se contagiaban del ambiente y disfrutaban ante una Sala Zero que nunca se enfría.

Pero como enfriarse ante la batería de temas que La Habitación Roja disparaba sin respiro. Una buena prueba de ese no dejar respirar se puede ver en el hecho de que Jorge Martí no se entretenía con mensajes ni historias entre tema y tema. Algún que otro comentario y a seguir haciendo lo que hacen tan bien. Jorge sonríe con facilidad, son muchos conciertos a sus espaldas pero esta parece ser una gran noche. Cierra los ojos, se acerca al borde del escenario y consigue que se nos ponga la piel de gallina con un tema tan desgarrador como “Indestructibles” y se convierta en un himno que todo el mundo corea.

Dos temas después llega la típica pausa en la cual como público lo único que deseas es que el parón no afecte a todo lo que se está viviendo. Pero “La habitación roja” parece que haya congelado el tiempo y “24 marzo” reinicia la fiesta. Una fiesta que parece no poder superarse mientras suena “El eje del mal”. Pero no fue así. Porque aún faltaba ese momento que marca la diferencia entre público entregado y público que se moriría allí mismo si se lo pidieran. Y eso pasa cuando empieza a sonar “Ayer” y Jorge Martí se sube primero a una barra y luego a otra barra desde las que nos canta y seguro que vuelve a sonreír ante tanto creyente .

Y nosotros tras la resaca musical nos despertamos al día siguiente y también sonreímos porque “fue un gran concierto”.

Enrique Menéndez

Aurora & the Betrayers una de las voces más importantes del soul nacional actúa este 30 de Noviembre en la Sala Bikini de Barcelona.

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Con 2 discos en el mercado Aurora & The Betrayers (Madrid) se consagra como una de las propuestas más originales e inclasificables del panorama nacional y como una de las bandas con más proyección internacional.En 2013 Aurora García (voz), Jose “Funko” (guitarra), Josué García (trompeta), Víctor Frutos (manager) y Martín García (saxo/ teclados) deciden poner en común y grabar algunas ideas que, por estilo, no habían podido aportar a otros proyectos. En poco tiempo y  casi accidentalmente, estas ideas se acabaron convirtiendo en el proyecto de mayor envergadura y proyección de todos sus miembros.

Aunque fieles a sus influencias, las premisas para componer fueron sencillas: no establecer limitaciones estilísticas y establecer como fin primordial la “canción” en sí misma.

Inquietos aunque transgrediendo estilos de una forma honesta y profundizando en todo lo que escuchan. Desde Led Zeppelin hasta Sam Cooke, pasando por Stevie Wonder o Black Keys. Si a esta originalidad le unes una voz poderosa y madura, pese a la juventud de Aurora (para muchos la mejor voz de España), encuentras un grupo único, con mucho que decir.

Como alguna crítica dice de ellos: “Aurora & The Betrayers no siempre se encuentran donde uno espera encontrarlos”.

En 2014 presentan su álbum de debut “Shadows go away”. Su primer sencillo “Ain’t got no feelings” fue un inmejorable preludio de lo que pasaría después. El concierto presentación de este álbum (y primer concierto del grupo) reunió a más 700 de personas en la sala Shoko Live de Madrid.

Para completar el combo a la banda se unieron grandísimos músicos como Carolina García, Verónica Ferreiro, Juli “El lento”, Alfonso Ferrer y David Schulthess y con esta formación completaron una gira de 70 conciertos que finalizó un año y medio después. Al acabar esta gira más de 20.000 personas habían disfrutado del poderoso directo de la banda y varios premios avalaban este éxito.

Nada más acabar esta gira la banda se mete en el estudio a grabar el segundo álbum, y pese a que en “Shadows go away” ya se podía intuir un sonido particular, es en “Vudú” (2016) donde este “sonido” se asienta.

Tan sólo 2 años después de formar el grupo, Aurora & the Betrayers se encuentra en una sala absolutamente emblemática (La Riviera de Madrid) presentando su segundo segundo LP delante de 1500 personas.

Es ahora cuando el proyecto parece no tener límites, ni estilísticos ni geográficos.

Aurora & The Betrayers es la propuesta más exportable hacia el Mundo que se recuerda en los últimos años.

Aurora & The Betrayers parece no imaginarse su propio “techo” artístico.

Aurora García

(Aurora & The Betrayers)

Fechas confirmadas

1 de Octubre Cáceres blues fest

21 octubre sala circulo Toledo

22 octubre Segovia Fundación Amref Sala Box

29 de octubre , PORTA CAELI VALLADOLID

11 noviembre valencia 16 toneladas

12 noviembre Murcia 12&medio

19 noviembre Feria de muestra de Jazz de Arnedo

26 de noviembre Festival de Jazz de Zaragoza

30 noviembre – Barcelona sala Bikini – Ciclo Budweiser

8 diciembre – Sevilla  Sala X – – Ciclo Budweiser

9 diciembre – Córdoba sala Ambigú Axerquía– Ciclo Budweiser
10 diciembre – Madrid sala But– Ciclo Budweiser

 

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Aurora García, (Madrid 1986) es una de las voces más convincentes de la “Escena de música Negra” nacional. El veneno de la música le entro a la corta edad de 15 años tocando la guitarra y cantando en su primera banda de rock “Rat Racers”. A partir de entonces empieza a introducirse más de lleno en el mundo musical y comienza a profesionalizarse, directos, clases de canto, lenguaje musical y colaboraciones con distintas bandas la van moldeando para encontrar su forma de cantar y actuar en un escenario.

Aurora ha formado parte de innumerables formaciones musicales con las que ha recorrido salas y festivales de todo el territorio nacional como: Rootshakers (Reggae) en la que hacía coros, Afrosoul Toasting All Stars (Primera banda de Afrobeat en España), Gospel Factory (coro de Gospel), Lady and The Whip Swingers (Big Band de swing), Stormy Weather (quinteto de jazz que estuvo programado durante dos años en el emblemático Café Berlín de Madrid), Little Wonder (Tributo a Stevie Wonder) ó Freedonia (Soul) 2008-2013.

Ha prestado su voz para anuncios publicitarios y colaboraciones con grandes artistas nacionales e internacionales como: Juan Rozzof, Brian Charette, Gary Samuels, Sweet Vandals, Julian Maeso, No Reply,  Cosmosoul y Pyramid Blue entre otros.

En su etapa como cántate solista del grupo Freedonia se consagra como una de las mejores voces nacionales, según crítica y público, consiguiendo premios a mejor canción del 2012 (Heaven Bells) según Premios Pop Eye, o mejor banda revelación y banda soul según encuestas de “El Pais”.

Durante el año 2013 crea Aurora García Sextet, con el que hace un repaso por todo tipo de influencias de las que se ha alimentado durante toda su trayectoria musical. Su liderazgo como cantante solista la lleva a colgar el cartel de Sold Out en sus actuaciones.

Surge en el año 2013 de la unión de Aurora García y Sietepulgadas Band. Fruto de esta unión nace “Shadows go Away” (2014). Su álbum de debut con el cual lograron sorprender y emocionar a crítica y público. Un álbum que refleja la magia que surgió de la unión de estas dos partes, con una personalidad propia y con tintes e influencias que pasan desde el rock mas clásico, hasta el soul, el pop, o el folk americano. La búsqueda de un sonido diferente, que viaja entre lo añejo y lo actual, ha colocado a Aurora & The Betrayers en el punto de mira de muchos, catalogada como una propuesta genuina e inclasificable. Gana el premio Pop -eye 2014 como mejor banda de musica negra del país.

El Viernes 20 de febrero del 2015 Aurora & The Betrayers consiguió su segundo Sold out en madrid, en el primer año de vida de “Shadows go Away”. Un concierto para el recuerdo que no dejo indiferente a nadie, y que demostró porque Aurora & The Betrayers ha conseguido el reconocimiento de la crítica y del público en tan solo un año de vida. Muchas gracias por vuestro apoyo, muy especialmente a Radio 3 (fabuloso trabajo de Marta Echeverría, Jose Manuel Sebastián y todo el equipo de producción) y a Kiss Tv .

El concierto fue retransmitido en directo por Radio 3 y puedes escucharlo pinchando aquí.

El día 24 de octubre del 2015 Aurora & the Betrayers abre el ciclo Madrid Madtown Days , agotando las entradas tres semanas antes, el concierto sirvió como presentación del adelanto de su nuevo single “Fire”. El concierto de presentación del nuevo álbum será el próximo día 26 de febrero del 2016 en la sala la Riviera de Madrid.
Tras una estela repleta de proyectos de éxito por parte todos sus miembros, Aurora & The Betrayers se consagra como la gran promesa musical del momento con una banda de personalidad aplastante en el escenario, y una voz desgarradora al frente, capaz de arrancar las emociones más fuertes.

Aurora García – voz

Enrique Parra – batería

Pablo Rodas- bajo

José “Funko” – guitarra

David Schulthess – teclado

Martín García – saxo / teclado

Josué García – trompeta

Verónica Ferreiro – coros

Carolina García – coros

M CLAN EN L’AUDITORI DE BARCELONA 25/11/2016

Photo by Laura Lb

Photo by Laura Lb

Lo de ayer fue algo para lo que este país no estaba preparado. Los más escépticos veían el nuevo disco de M Clan y su presentación, como algo fuera de lugar por su contenido y actitud atemporal, algo de lo que este país carece.

Hay incluso quien dice: ¿Pero esos todavía siguen?

El tema es que para los privilegiados que aún gustamos de buen rockNroll, los murcianos nos regalaban hace unos meses una de las mejores piezas musicales del año, uno de esos disco que es capaz de quitarte el hipo y que crece a cada nueva escucha.

Delta es el resultado de más de 20 años de carrera y de un sueño, grabar en la ciudad del verdadero country rock , un término que en este país sólo puede levantar risas debido a su ignorancia musical.

L’Auditori de Barcelona era el sitio idóneo elegido presentar las nuevas canciones con nueva banda en la que se mantiene entre otros el gran Chapo, bajista indiscutible y miembro indispensable de M Clan a quien se unían entre otros, el inconmensurable Charlie Bautista.

Y, ¿Cómo no? Ricardo y Carlos, orgullos de su nueva criatura y con pleno conocimiento de tener debajo del brazo la mejor de sus cartas hasta la fecha y eso es algo que no todas las bandas de amplia trayectoria puedan decir de su último trabajo.

Y así estos chicos se presentaban con un Tarque, como es habitual, completamente entregado a su público y un formato relativamente nuevo para la banda, que sonaba tan sumamente calibrada, que por momentos nos hacía viajar en el tiempo para llegar a los 70 de la mano del Every Picture Tell A Story o el Atlantic Crossing de Rod Stewart.

Empezar con Grupos Americanos y terminar con Quédate a Dormir era un proceso tan lógico como el desglose de canciones de Delta y el repaso a lo mejor de su trayectoria a la que Tarque acompañaba con su voz, quizá una de las mejores de este país, y que parecía estar más en forma que nunca.

El trabajo en directo de los temas de Delta, es algo difícil de olvidar junto con lo vivido la pasada noche. M Clan es a día de hoy, la banda más importante de Rock nacional, a la que algunos agradeceremos siempre su lucha e integridad por mantenerse fiel a una actitud, y es que no sólo a ellos se les eriza la piel al recordarlo a día de hoy.

¡Larga vida al RockNroll!